domingo, 25 de marzo de 2012

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?


Reconozco que si me hubiera hecho la pregunta de que si el aprendizaje como palabra o definición es algo tan pequeño que puede medirse por medio de exámenes o evaluaciones que arrojan contenidos de un bimestre o dos, tal vez y solo tal vez hubiera dicho que ¡SI !, porque el aprendizaje significaba a mi parecer reconocer y aplicar una serie de estrategias, habilidades, inquietudes en contenidos que vienen marcados en los libros de texto para después de un tiempo poder ser evaluados y calificar a los alumnos con una buena o mala nota.

Pero reconozco de igual forma que he planteado mis estrategias de manera equivocada, leyendo el texto de Xavier Vargas me di cuenta que el aprendizaje es muy complicado de medir y sobre todo cuando se está engañado de que una calificación o una buena nota da por hecho que existe un aprendizaje cuando la realidad es muy diferente, que los aprendizajes solo deben reforzarse por medio de ejes problematizadores, por medio de material didáctico que despierte la creatividad, el gusto por aprender de los alumnos y sobre todo que nosotros como docentes no somos mediadores de ningún conocimiento, porque los alumnos lo poseen, actúan como espiral, ellos solo se enriquecen con las herramientas que podemos darles en algunas ocasiones y que en otras ellos son tan ingeniosos que las construyen para su propia superación.

 No debemos tratar a nuestros alumnos como ignorantes porque de ellos vamos a aprender y a construir infinidad de mundos y saberes.


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